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Parálisis del Nervio Oculomotor

Generalidades/Definición
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    Enfermedades del nervio o núcleo oculomotor que producen debilidad o parálisis del recto superior, recto inferior, recto medio, oblicuo inferior, o músculo elevador palpebral, o trastornos de la inervación parasimpática de la pupila. Con parálisis oculomotora completa, el párpado se paralizará, el ojo estará en posición inferior y de abducción, y con marcada dilatación pupilar. Las condiciones que se asocian comúnmente incluyen neoplasias, TRAUMA CRANEOCEREBRAL, isquemia (especialmente en asociación con DIABETES MELLITUS), y compresión de un aneurisma. En la mayor parte de los casos no se detecta causa aparente ( se infiere causa isquémica) y la recuperación espontánea es completa en unos meses.
    Fuente: Provisu look Enfermedades del Nervio Oculomotor (infodoctor.org)

Causas

  • Escuchar / Parar:
    La mononeuropatía por compresión del III par craneal es un tipo de mononeuropatía, lo cual significa que sólo un nervio resulta afectado. En este caso, afecta el tercer nervio craneal (oculomotor), uno de los nervios craneales que controlan el movimiento del ojo. Una inflamación o tumores locales pueden comprimir y causar daño al nervio.

    Las causas pueden abarcar:

    • Aneurismas cerebrales
    • Trastornos tales como mononeuritis múltiple
    • Infecciones
    • Vasos sanguíneos mal formados (malformaciones vasculares)
    • Trombosis sinusal
    • Daño al tejido por pérdida del flujo sanguíneo (infarto)
    • Traumatismo (por lesión craneal o causado accidentalmente durante una cirugía)
    • Tumores u otras lesiones (especialmente tumores localizados en la base del cerebro y la hipófisis)

    En raras ocasiones, las personas con migraña pueden presentar un problema temporal con el nervio oculomotor, probablemente debido a un espasmo de los vasos sanguíneos. En algunos casos, no se puede encontrar la causa
    Fuente: Provisu look MedlinePlus Enciclopedia Médica: Mononeurapatía por compresión del III par craneal (nlm.nih.gov)

Prevención

Síntomas

  • Escuchar / Parar:
    Se produce limitación del movimiento en el campo de acción del músculo afecto. Se denominan estrabismos incomitantes porque la desviación ocular no es igual en todas las posiciones de la mirada (estrabismos comitantes) sino que esta es mayor en el campo de acción (posición di agnóstica) del músculo parético.
    Aparece estrabismo por contracción del antagonista.

    Los síntomas pueden ser:

    Diplopía binocular (desaparece al ocluir uno de los ojos). Por estimularse dos puntos retinianos no correspondientes.

    Confusión. Al intentar fusionar las dos imágenes distintas procedentes de las dos fóveas. Esto intenta compensarse mediante supresión o neutralización, mecanismo cerebral activo que inhibe los estímulos procedentes del ojo desViado. Evita la confusión y la diplopía.

    Tortícolis. El paciente gira la cabeza para llevar la mirada fuera del campo de acción del músculo parético. Por ejemplo, si el paciente tiene parálisis del VI par izquierdo, la posición ocular donde sufrirá menor desviación y diplopía será mirando hacia la derecha (huye de la acción del VI izquierdo). Para seguir mirando al frente, gira la cabeza hacia la izquierda.


    Fuente: Provisu look Parálisis oculomotoras (blog-medico.com.ar)

Complicaciones

Diagnóstico

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Tratamiento

Imágenes

Fuente: Provisu look Oftalmología Santa Lucía (La Revista del Santa) (hospitalsantalucia.com.ar)


Secuencia de imágenes de una paciente con parálisis del MOC por compresión aneurismática.

Información para especialistas

  • Escuchar / Parar:
    4. Parálisis oculomotoras en la infancia
    Dr. F. Gómez - Dr. N. García

    Los estrabismos paralíticos son desórdenes oculomotores causados por la interrupción de la conducción nerviosa hacia uno o más músculos oculomotores.

      El déficit motor puede ser:
    • Total: parálisis.
    • Parcial: paresias.

    En los niños, hay que distinguir dos momentos en la aparición de las parálisis (Spielmann):[1]

    1. PERIODO PRERRETINIANO
    (antes del nacimiento)

    La parálisis puede ocurrir:

    • Durante la embriogénesis: se origina un mal desarrollo del tejido muscular y produce los síndromes de fibrosis.
    • En el periodo prenatal, en el que los músculos ya están desarrollados. Tienen una actividad permanente bajo el impulso del sistema postural vestibular y toda interrupción de la contracción de un músculo crea una desviación tónica, que se corresponde con la desviación primaria del estrabismo paralítico adquirido. Se sigue igualmente de procesos de fibrosis por contractura y por falta de uso. En ausencia de fijación, no hay desviación secundaria. Incluso si la parálisis se constituye después del nacimiento, la desviación secundaria no es de la intensidad de la que aparece en los estrabismos paralíticos adquiridos. Si existe una zona de ortotropía, la visión binocular parece querer establecerse a toda prisa en esta zona. Quizá sea así porque las anomalías aparecen antes del periodo sensible de desarrollo de la visión binocular.

    2. PERIODO RETINIANO (tras el nacimiento)

  • De 0 a 6 meses se establecen las uniones binoculares. Es verosímil que ciertas paresias del VI estén en el origen de las esotropías precoces. También pueden regresar y recuperar una simetría optocinética, si la regresión se realiza antes del sexto mes. Con el paso del tiempo, las alteraciones oculomotoras se aproximan cada vez más a las de los síndromes paralíticos adquiridos. Las posibilidades de ruptura con reconstrucción de la visión binocular existen aún hasta los 2 ó 3 años.
  • Mayores de 3 años. A partir de esta edad lo más frecuente es que se manifieste como un estrabismo paralítico adquirido idéntico al del adulto, pero con posibilidades de neutralización más marcadas.

    La distinción entre parálisis congénita y adquirida es siempre importante, pues existen dos peligros: considerar como congénita una parálisis adquirida del niño y a la inversa, es decir, considerar como adquirida una parálisis congénita descompensada. En los niños hay que desconfiar siempre ante una parálisis denominada congénita, no hereditaria, sin fenómenos de fibrosis excesivos y con desviaciones secundarias importantes: puede tratarse de una patología adquirida. En el niño, toda parálisis oculomotora persistente que no sea un síndrome de fibrosis debe considerarse como adquirida hasta que no se demuestre lo contrario.

    Texto completo disponible en: http://www.sepeap.org/archivos/libros/OFTALMOLOGIA/actualizacionoftpediatrica/Ar_1_8_51_APR_3.pdf
    Fuente: Provisu look (sepeap.org)

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Última modificación: Jul 2010
Creación: Jul 2009