Tumores de la Órbita

 

Tumores de la Órbita

Definición

Tumores vasculares

  • Hemangiomas cavernosos: tumor benigno, más frecuente en el adulto. Su crecimiento es lento, produce proptosis axial, son de posición retroocular.
  • Hemangioma capilar: tumor benigno, más frecuente en la infancia.
  • Linfangiomas: son tumores benignos de lento crecimiento, aparecen al nacer o en la primera infancia. Pueden producir atrofia del nervio óptico y glaucoma por la compresión que pueden causar.

Tumores del nervio óptico

  • Son benignos salvo el astrocitoma.
  • Glioma del nervio óptico: se producen en las células gliales. Se dan entre los niños o los adolescentes. Producen protopsis axial leve y provocan pérdida de la agudeza visual indolora.
  • Meningiomas: provienen de las células meningoendoteliales. Dan protopsis unilateral y pérdida progresiva e indolora de la agudeza visual del campo visual; pueden dar defectos de la pupila como Marcus Gunn y edema de papila.

Tumores de los nervios periféricos

  • Son tumores que provienen de la cresta neural, están muy relacionados con las células de Schwann como son los neurofibromas y el neurilemoma.
  • Neurofibromas: tienen distintas clasificaciones, como plexiformes, difusos, localizados.
  • Los plexiformes son típicos de la neurofibromatosis. Aparecen generalmente en la primera década de la vida, produciendo asimetrías faciales, protopsis y desplazamiento del globo ocular.
  • Neurilemomas: provienen de las células de Schwann, son tumores propensos principalmente entre los adultos. Los schwannomas son tumores benignos, unilaterales, solitarios y de crecimiento lento, suelen originarse en el nervio supraorbitario y en menor medida en el infraorbitario.
  • Schwannomas malignos: son de crecimiento lento, llevan al desplazamiento ocular, son habitualmente súperonasales, pueden dar metástasis a distancia.

Tumores linfoideos y leucemias

  • Linfomas: son de lenta evolución, de color rosado asalmonado, se asocian a compromiso sistémico en un 30%.

Linfomas no Hodgkin

  • Son tumores malignos, se dan en personas entre los 45 y 65 años. Se presentan siempre con compromiso sistémico.

Tumores de la glándula lagrimal

  • Adenoma pleomórfico: es un tumor benigno, de lento crecimiento, no compromete la motilidad ocular, ni la agudeza visual.
  • Adenocarcinoma de la glándula lagrimal: es un tumor maligno, de muy mal pronóstico, de crecimiento rápido, con compromiso de la motilidad ocular, llevando a la erosión ósea.

Fuentees.wikipedia.org

Órgano

Orbita

Síntoma

Las manifestaciones son:

  1. Lesiones de los párpados.
  2. Edema y hemorragia de los tejidos orbitarios.
  3. Crepitación de la piel de los párpados (enfisema subcutáneo). Es un signo de fractura y compromiso de los senos paranasales.
  4. Caída (ptosis) del párpado.
  5. Lesiones del ojo.
  6. Lesiones de los nervios o de los músculos que movilizan al ojo.
  7. Disminución o pérdida de sensibilidad peri orbitaria.
  8. Lagrimeo constante e involuntario.
  9. Desplazamiento del globo ocular hacia delante (exoftalmos) o hacia atrás (enoftalmos). Las flechas señalan las fracturas
  10. Fracturas de las paredes orbitarias.
  11. Ceguera. Un 25% de los traumas se asocian a ceguera, en su mayoría los penetrantes

Fuentewww.hospitalsantalucia.com.ar

Causa

La principal causa de trauma contusos son los accidentes automovilísticos y las lesiones penetrantes son, fundamentalmente, por proyectiles de armas de fuego.

Fuentewww.hospitalsantalucia.com.ar

Prevención

En resumen, cualquier persona que note que un ojo se aprecia diferente al otro que haya cambios en su visión como visión doble de aparición reciente debe ser evaluado inmediatamente por un oftalmólogo, de preferencia un cirujano oculoplastico.

Fuentewww.simetris.mx

Diagnóstico

Aunque los estudios de tomografía computada, resonancia magnética y ultrasonido son útiles para determinar el diagnóstico probable, la mayoría de los tumores orbitarios se diagnostican a través de una biopsia que se realiza mediante una orbitotomía.

Fuente : www.eyecancermd.org 

Tratamiento

De ser posible, se deben de remover los tumores orbitarios en su totalidad. Si esto no es posible o el procedimiento pudiera causar demasiado daño a otras estructuras importantes alrededor del ojo, se debe de remover una porción del tumor y enviarla a un patólogo ocular para ser evaluada. Si los tumores no pueden ser removidos durante la cirugía, la mayoría de los tumores orbitarios pueden ser tratados con radioterapia. Algunos tumores raros de la órbita llegan a requerir la remoción total del ojo y el contenido orbitario. En algunos casos se utilizan semillas de radioterapia en la órbita para tratar cualquier tejido residual de tumor.

Fuente : www.eyecancermd.org

 

Buscar páginas Pro Visu